
Este poema, publicado en 2006, lo hice hace diez años, en plena efervescencia de las hostilidades en un área que debe ser sagrada para cristianos, judíos e islamitas. Por esas coincidencias que a veces no entendemos, hoy -Viernes Santo de 2009- la inspiración no me quiso tocar a la puerta, sino que me dijo "busca en tu libro". Lo hice...abriéndolo por la pag. 33 - la edad de Cristo al morir...y la pág donde aparece el poema,
De mi poemario POZOS DEL AGUA BLANCA dedicado a las madres que no conocen de guerras ni de política.
JERUSALEN
Sobre el canto de Dios
una antigua moneda rueda
entre muros sagrados
al fragor de fronteras
y una Madre sin luz
la recoge en sus manos
y a su pecho la cuelga
Contra el viento camina
entre llantos y treguas
con David a su frente
e Ismael a su vera
y en sus palmas abiertas
como clavos del tiempo
lleva frutos de higuera
¡Oh Señor de los cielos!
Haz que el viento detenga
que haya paz en sus ojos
y en su casa una fiesta
Que a su manto de noche
sus tres hijos le borden
con aguja de seda
una cruz sin abrojos
media luna
y estrella
y a su pecho pendiente
brille nueva moneda
