lunes, 11 de octubre de 2010

Albergues del tiempo





Un minuto que se escapa,
los segundos que no vuelven
y las horas que te envuelven
como oscura y gruesa capa.
Ese instante que destapa
el asombro y la ternura;
el recuerdo que perdura
regresando en mil latidos;
los rubores escondidos
tras un soplo de incordura.

Cofre que su cerradura
salta abierta por los aires
cuando vuelan los desaires
y remueven su estructura.
Regla que mide aventura
y emplaza sabiduría;
secano donde yacía
una semilla olvidada
que al son de vieja tonada
germina en la poesía.

4 comentarios:

Alfredo J. Ramos dijo...

Bien equilibradas y "balanceadas" estas décimas ligadas, Lily: se pedalea sobre ellas como por la vida misma. Preciso vehículo. Y precioso el título. Un beso, amiga.

Lily dijo...

Mi querido amigo Alfredo,

Nada como las palabras de vosotros para hacerme sentir mejor, pues me dan el impulso necesario para seguir subiendo la cuesta y bajando los miedos del camino.

Un abrazo muy fuerte,
Lily

Caco dijo...

Estas "boberías" tuyas sí que me encantan....

Un gran mensaje el que dejas en este post con sus décimas bien rítmicas.

Un abrazo fuerte, amiga, espero que vayas mejorando.

Lily dijo...

Caco, por suerte o por genes, el ritmo sigue ahí...en la punta de los dedos y al borde de las neuronas, pues los pies debo ponerlos bien seguros sobre el piso....

De todas maneras, lo que bien se aprende no se olvida...y se puede bailar sentada!!!!

Gracias nuevamente,

Lily