
Cuando llegan los albores
y tengo a mi nieto al lado
en potrillo blanco alado
me voy cantando loores.
Olvido los sinsabores
y el penar por los ausentes
porque Dios hizo presentes
en los hijos y los nietos
los antiguos amuletos
que poblaban nuestras mentes
4 comentarios:
Mucha verdad Lily. Aun no se de nietos pero lo puedo ver en mi madre y en mi abuela como los disfrutan y yo, adoro a mis hijos.
Bueno amiga, seguramente tendrás esa satisfacción en algún momento futuro y entonces verás toda la magnitud del abuelazgo...
Un beso,
Lily
Que lindo querida Lily, me haces recordar el hecho de cuando llega mi sobrino a mi casa, vivo cada palabra que has construido en ese escrito.
Me encantas, porque en pocas líneas expresas un monton.
Un abrazo, y buenos deseos.
Mi estimado Caco, en efecto, los nietos son una especie de recordatorio de lo que ya vivimos, por nosotros mismos o a través de los hijos y dicen que a quienes todavía Papa Dios no les ha dado hijos (y el abuelazgo tiene que demorar por fuerza), pues un diablito les da sobrinos...jejeje.
Gracias por dejar tu comentario.
Lily
Publicar un comentario