
Escribo a pesar del tiempo
y por el tiempo es que escribo
por no hacer contemplativo
este otoñal entretiempo.
No es tan sólo pasatiempo
ni una carrera de fondo
contra Cronos; mas no escondo
que al final siempre me gana
cuando veo por la ventana
salir el tren de Macondo.
4 comentarios:
Estimada Lily:
A mi juicio, una de las mejores décimas que recuerdo haberte leído. Los dos primeros versos, me parecen todo un compendio del porqué de la escritura: lo que nos mueve a ella. El último verso, con esa metáfora del tren de Macondo, me parece el final perfecto a un gran poema.
Un abrazo.
Antonio
Mi querido amigo Antonio,
Gracias de nuevo por dejarme tus apreciaciones. A veces una palabra -en este caso tiempo- hace que se suelten las amarras del barco de las musas....y todo lo demás viene por añadidura.
Un abrazo,
Lily
Coincido con Antonio: Una décima redonda. Como un reloj, en todos los sentidos, también el de la puntualidad (que expresiva palabra: puntualidad... Los puntos suspensivos de la vida; los latidos del segundero).
Un beso
Es cierto lo que dices, amiguísimo Pepote-Manolotel...puntualidad en todo. Hasta en los recuerdos...que por gracia de Papa Dios no se me escapan en ese tren todavía...
Un beso
Publicar un comentario